domingo, 21 de septiembre de 2014

EL INGENIERO Y EL TORNILLO





Había una vez un ingeniero que fue llamado a arreglar una computadora de la que dependía gran parte del proceso productivo de una importante fábrica.
Sentado frente a la pantalla, oprimió unas cuantas teclas, asintió con la cabeza, murmuró algo para sí mismo y apagó el aparato.
Procedió a sacar un pequeño destornillador de su  y dio vuelta y media a un minúsculo tornillo.
Entonces encendió de nuevo la computadora y comprobó que estaba trabajando perfectamente.
El presidente de la compañía se mostró encantado y se ofreció a pagar la cuenta en el acto.
-”¿Cuánto le debo? “-preguntó.
- “Son mil euros, si me hace el favor.”
- “¿Mil euros? ¿Mil euros por unos momentos de trabajo? ¿Mil deuros por apretar un simple tornillito?
- ¡Ya sé que mi computadora es una parte fundamental de mi proceso productivo, pero mil euros es una cantidad disparatada!
- La pagaré sólo si me manda una factura perfectamente detallada que la justifique.”
El ingeniero asintió con la cabeza y se fue.
A la mañana siguiente, el presidente recibió la factura, la leyó con cuidado, sacudió la cabeza procedió a pagarla en el acto.
La factura decía:
 de servicios prestados
1. Apretar un tornillo……….. …. …. …. …. … 1 euro
2. Saber qué tornillo apretar………….. ….. 999 euros

Moraleja:

Una máquina puede hacer el trabajo de 50 hombres corrientes. Pero no existe ninguna máquina que pueda hacer el trabajo de un hombre extraordinario.


Yo siempe digo:
 Soy gran creyente en la suerte, y he descubierto que mientras más duro trabajo, más suerte tengo.

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